En una tarde de entre semana, en la que llevé a mis padres a casa de mis abuelos, estando yo aburrido y teniendo un poco de sueño decidí echarme una siesta a pesar de que era ya un poco tarde y el reloj sobrepasaba las 17 horas.
Para ello subí a la segunda planta de la casa y me tumbé en la cama, poco tardé en quedarme dormido. Pasaron un par de horas mientras yo estaba “frito” y cayó la noche cubriendo la habitación con un velo negro. Mientras dormía oí unos sonido provenientes de la parte de debajo de la casa, era la visita que se marchaba, lo cual me semi-desveló y se me antojó darme media vuelta para cambiar de postura, pues estaba boca arriba. Cual fue mi sorpresa que no podía moverme, ni un pie, ni un dedo… parecía ser presa de un hechizo que me paralizaba totalmente.
Entonces se encendió la luz de la escalera, lo cual iluminó tenuemente la habitación, yo podía verlo todo aunque no podría asegurar que mis ojos estuvieran abiertos. Unos pesados pasos empezaron a subir las escaleras, yo no tenía miedo pues sabía que era mi madre. Al llegar arriba se quedó en el marco de la puerta, la veía perfectamente aunque era incapaz de mover mi cabeza, estaba envuelta en penumbra con un tono grisáceo, entonces preguntó:
-¿Vas a cenar antes de irnos?
Yo intenté hablar y pedirle ayuda pero no emitía palabras, solo balbuceos del que habla en sueños. Intente relajarme y pensé: cuento hasta tres y me muevo bruscamente así me despertaré, pero no funcionó. Mi madre insistía en su pregunta pero al rato cesó creyendo que le estaba tomando el pelo.
Cuando se disponía a irse yo intenté un último esfuerzo desesperado al ver que me dejaría solo, inmóvil y a oscuras, me puse a soplar con todas mis fuerzas, lo cual dio resultado pues al oírlo mi madre se acercó a mí y diciendo mi nombre me golpeo en el brazo. En ese momento se rompió el hechizo y quedé libre, incorporándome intenté explicarle brevemente lo ocurrido pero ella le quitó importancia.
El suceso no se me iba de la cabeza así que cuando tuve oportunidad busque una respuesta por Internet, la cual encontré:
Se trata de “la parálisis del despertar” que es un trastorno del sueño, es común en algunas personas que lo sufren a menudo, aunque a una persona normal le puede ocurrir un o dos veces en su vida.
Para producirse este trastorno se dan normalmente estas causas:
-Dormir boca arriba (como ocurrió en mi caso).
-Tener horario irregular para dormir.
-Estar estresado.
-Cambios bruscos en el ambiento o estilo de vida.
Se produce porque al soñar nuestro cuerpo desconecta nuestra respuesta muscular para evitar que reaccionemos ante los estímulos de nuestros sueños.
También dicen que viene acompañada de alucinaciones que no son más que sueños, aunque no ocurrió en mi caso pero debe de ser aterrador como esta pintura del siglo XVIII.

Por ultimo resaltar que como en todo siempre están los que ven el lado del ocultismo en todo esto y afirman que es una fase previa para el viaje astral (salir volando de nuestro cuerpo) y que la gente que le ocurre es afortuna porque es un don.


